El análisis de la ideología como tarea de la Teoría Política

Evento: Seminario “Emociones, Igualdad, Diversidad”
Organiza: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y Grupo Permanente de Teoría Política de AECPA

Resumen

Si comprendemos, a la Freeden, las ideologías como conjuntos simbólicos que orientan la acción política de los individuos y les proporcionan mapas para dotar de sentido a los hechos sociales, se nos plantea el problema de cómo distinguir una ideología de una corriente de pensamiento político o, en un sentido más amplio, de la misma Teoría Política. Este problema nos abre, a su vez, dos cuestiones fundamentales en el estudio de las ideologías. La primera (1), se refiere al problema de qué criterios emplear para la selección de los elementos de una ideología. Parece obvio afirmar que estas son dinámicas y no estáticas, es decir, que debemos huir de tratarlas como elementos sustantivos o meramente ideales. Muy al contrario, atender a su desarrollo histórico es clave para entender su funcionamiento, lo cual nos plantea otro interrogante importante ¿habría elementos nucleares que nos permitiesen establecer líneas de continuidad entre una ideología o, por lo contrario, estaríamos abocados a caer en un mero nominalismo? La segunda cuestión (2), muy relacionada con la anterior, hace referencia al problema de las fuentes. Si aceptamos que para entender la ideología liberal debemos estudiar las obras clásicas que la inauguran, ¿no estaríamos adentrándonos en el terrenos de la historia de las ideas? Habría que acercarse a otras fuentes referidas a los creadores de ideología, especialmente a los partidos políticos ya que son los agentes que mezclan pensamiento y acción política.

Intentaremos en esta ponencia plantear estas cuestiones y algunas propuestas para abordar el estudio de las ideologías. Para ilustrar los problemas planteados y alguna de las posibles soluciones teóricas y metodológicas, expondremos un caso práctico: partiendo de un estudio histórico conceptual del concepto de “privacidad”, presentaremos cómo la evolución de este concepto está afectando a la relación entre elementos nucleares y periféricos del liberalismo. Al mismo tiempo mostraremos lo difuso que resultan algunos de los límites que habitualmente se emplean, puesto que un mismo concepto puede ser empleado –en distintos o muy parecidos niveles semánticos– por distintas ideologías. Cuando esto ocurre, como es en el caso de la privacidad, el desarrollo de nuevos significados suele llevar parejo una realineación de los elementos compartidos entre varias ideologías, produciéndose así unas “hibridaciones” que sólo pueden ser entendidas haciendo referencia a los hechos sociales que han producido tales modificaciones.